Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta innovación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta innovación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2009

Marketing Zero: tras los pasos de Obama

Tras 100 días en el poder de Barack Obama se empiezan a realizar los primeros análisis acerca del éxito de su campaña, qué se ha hecho (evidentemente bien) para lograr recoger 13 millones de direcciones de email y recaudar cientos de millones de dólares en donaciones. Sin duda el marketing online, las redes sociales y en general Internet han tenido mucha culpa de ello.

La base de su éxito está en lo que en PROCESOi denominamos Marketing Zero, qué significa esto, una serie de tácticas, técnicas y herramientas para lograr acciones de marketing a partir de un recursos limitados. Puede que escribir en una misma frase campaña de Obama y recursos limitados suene a broma, pero pongamos un par de ejemplos: MySpace le reportó una red de más de 1 millón de amigos y facebook movilizó a varios millones de personas en los grupos relacionados con el presidente. He de recordar que ambas herramientas son gratuitas.

Y es que más allá del dinero empleado en la campaña de Obama, ésta se asentaba en una manera muy clara de dirigirse a su audiencia:

  • proporcionarles mensajes simples y claros

  • utilizar su página web como motor de enlace con otras herramientas sociales,

  • animar a los entusiastas de su “marca” a que compartan sus experiencias para así convertirles en una fuerza de ventas más,

  • añadir una llamada a la acción en cada mensaje (ya sea donar 1 dólar, compartir un vídeo o simplemente reenviar un mensaje),

  • ofrecer siempre contenidos nuevos y actualizaciones constantes,

  • personalizar los mensajes a través de la segmentación de la audiencia

  • y sobre todo “pescar allí donde hubiera más peces” (buscar sitios webs o redes sociales en las que hubiera un mayor número de personas), siguiendo las principales tendencias en Internet.

El éxito de la campaña Obama for Amercica nos debe servir ya no sólo como inspiración, sino como ejemplo de cómo se debe optimizar un buen plan de marketing.

Marketing Zero es un taller que imparte PROCESOi los próximos días 7 y 8 de Mayo en Madrid orientado a emprendedores y pymes que quieran aprender las líneas básicas del marketing y comprobar que para llevar a cabo buenas acciones de marketing no hace falta dinero. Programa completo del curso en www.procesoi.com/MarketingZero Para más información contactar con robertovelasco@procesoi.com

Fuentes: Marketing Profs y Programa del Taller de Marketing Zero.

jueves, 8 de enero de 2009

La baja “percepción de justicia” dentro de la organización frena la capacidad de innovación de las empresas

De acuerdo con Innovation X-ray, el estudio sobre los factores que determinan la capacidad de innovación en las empresas, el 59% de los superiores no se desvían de los criterios establecidos por la organización para premiar a sus empleados por su aporte de ideas o soluciones, lo que hace que el comportamiento innovador del empleado se vea frenado.


El comportamiento innovador es uno de los factores que definen la capacidad de innovación de una empresa, y por él se entiende la actitud que mueve a los empleados a generar ideas que puedan aportar mayor valor al negocio y a buscar apoyos dentro de la empresa con el fin de materializarlas en soluciones. El comportamiento innovador está directamente vinculado a la:

• obligación de contribuir: más allá de las condiciones que marca cada contrato existe un contrato psicológico que marca la obligación que siente el empleado a desarrollar comportamientos que beneficien a su organización.
• obligación de innovar: la empresa debe marcar pautas y objetivos claros de innovación. Hay que desafiar a la gente a que cambie sus estrategias de trabajo para llegar a nuevos caminos.
• Gestión: Es vital la existencia de sistemas y procesos dentro de las empresas que estén dedicados a comunicar a los empleados de forma clara los resultados que espera la organización de cada empleado, así como la existencia o no de evaluaciones de desempeño justas y sistemáticas o si los empleados reciben el feedback adecuado.
• Autonomía: La libertad para tomar decisiones es fundamental para aumentar la capacidad de innovación de una empresa.

Innovation X-ray, el estudio sobre los factores que determinan la capacidad de innovación de las empresas ha medido estas variables, obteniendo las siguientes conclusiones:

“Percepción de justicia”
El 56% de las personas encuestadas durante el desarrollo del estudio señaló que los criterios de desempeño utilizados para conceder bonos y premios al cumplimiento no están comunicados claramente por sus superiores. Si estos criterios no se comunican con claridad y peor aún, no se cumplen de manera consistente, es lógico que el comportamiento de los empleados se aleje de la innovación.

Escasa aportación de los empleados

Tan sólo un 25% de los empleados se siente obligado a aportar conocimiento a su empresa, cuando la relación deseable a la que se debe aspirar, es a que la gente tenga un sentimiento importante de obligatoriedad a contribuir. Evidentemente, el sentirse “razonablemente obligado”, un 54%, no implica un gran compromiso entre el empleado y la organización.

En cuanto a la obligación de innovar, las organizaciones deben enfatizar claramente su necesidad y obligatoriedad, ya que este factor también ha demostrado tener una correlación estadística muy importante con el comportamiento innovador. Un 23% de personas han respondido que no se sienten obligados a aportar sugerencias innovadoras y un 27% a exceder las expectativas de desempeño.

viernes, 26 de octubre de 2007

La innovación vs la creatividad

¿Cuál es la diferencia entre un perfil innovador y un perfil creativo? En general, se tiende a pensar que son iguales, sin embargo, no lo son.



La primera diferencia es cuantitativa: hay mucha más gente creativa que innovadora. Simplemente, podemos contabilizar la cantidad de artistas de todo tipo que existen. Son muchos, sin embargo, pocos los que tienen éxito y en ésto yace la segunda, y más importante, diferencia.



El perfil creativo es aquel que produce ideas nuevas frecuentemente. Es más, la gente más creativa está permanentemente pensando en ideas nuevas. Y sus ideas pueden ser muy buenas. Sin embargo les falta algo, un componente imprescindible para el éxito: su capacidad de implementación. El creativo piensa, crea, produce ideas pero éstas no están atadas a resultados. Un creativo jamás piensa en términos de retorno de inversión. Un creativo imagina, crea y juega con ideas pero su capacidad de implementación es muy limitada, justamente porque en su desarrollo cerebral el lado derecho del cerebro es el que actúa permanentemente, sin dar paso al lado izquierdo, responsable del pensamiento lógico y la consecución de resultados.



Sin embargo, el perfil innovador es aquel que trabaja simultáneamente con ambos hemisferios del cerebro. Este es un perfil escaso, y de allí que las empresas hagan tantos esfuerzos por conseguir este tipo de perfil. El innovador es aquel quien, utilizando el lado derecho del cerebro es capaz de crear una nueva solución o un nuevo producto, e inmediatamente pone su lado izquierdo del cerebro en funcionamiento para que esa idea se implemente de forma que produzca resultados. Por lo tanto, podríamos decir que el perfil innovador es un creativo con los pies en el suelo, que piensa en términos de problema-solución-resultados.



Una fórmula que resulta muy efectiva para las empresas cuando carecen de perfiles innovadores, es mezclar creativos con personas más racionales y lógicas, para lograr un equilibrio entre la producción de nuevas ideas y su conversión a soluciones que resulten en beneficios para la empresa.



Sin embargo, frecuentemente encontramos en las empresas que en las reuniones de estrategia o planificación de objetivos, los creativos no aparecen. Quizá ni existan, o peor aún, estén tan frustrados con su trabajo que hayan literalmente, desconectado. Como resultante, nos encontramos con empresas que año tras año tienen un nuevo desafío de resultados y una misma estrategia de negocio, lo que en definitiva termina en una producción de resultados menores a los que se presupuestaron.