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jueves, 3 de enero de 2008

El Proceso de Innovación

La Unión Europea ha estado muy preocupada por la diferencia de cultura de la innovación entre EEUU y Europa en su conjunto. Se han realizado múltiples estudios en los últimos años con el objetivo de entender cuáles son las razones que explican esa diferencia de actitud. Estas razones se mueven desde la órbita personal a la institucional. Algunas razones aducidas son:
· A nivel personal, se mantiene en EEUU un espíritu de “pionero” en el que el riesgo y un cierto individualismo son premiados por la sociedad.
· La movilidad personal en busca de una mejor situación profesional es apreciada y promovida desde el seno de las mismas familias a edades muy tempranas.
· A nivel institucional, existe mucho más capital riesgo que sirve de acicate para promover el lanzamiento de nuevas empresas innovadoras. Los fracasos de estas empresas no son “castigados socialmente” sino que suponen una forma de aprendizaje muy apreciado.
La actitud individual sobre la formación y la necesidad de disponer de los conocimientos adecuados está grabada en la forma de ser de los trabajadores norteamericanos que toman una actitud pro-activa ante la actualización de sus conocimientos.



El proceso de la innovación

Si bien existe por parte de la Unión Europea una vocación por crear y desarrollar una cultura innovadora tanto a nivel de países participantes como de empresas e individuos, está claro que en España aún carecemos de una inteligencia innovadora que nos permita integrar la innovación como parte de estrategia empresarial, aunque cada día se toma mayor conciencia de la necesidad de innovar. Las preguntas que se hace el empresariado son: ¿Cómo se crea la innovación y cómo se integra? ¿Cuáles son las claves de la innovación? ¿A qué precio hay que innovar?

Para mí la respuesta a la primera pregunta es evidente: la innovación se crea a partir de las personas. Por ello, en Proceso-i hemos desarrollado talleres de formación y herramientas para desarrollar el comportamiento innovador en las personas.

Por otro lado, he analizado la actitud y el ejercicio de innovar que tienen las empresas más punteras en el tema, con el fin de poder esbozar un proceso de innovación concreto. El objetivo del proceso debe estar orientado a utilizar los recursos (materiales y humanos) disponibles en la empresa, con el objetivo de aumentar la creación de nuevos conocimientos para así generar ideas originales y factibles, que permitan mejorar la rentabilidad.


Fases del proceso

Inquietud o inconformismo: en las empresas donde la innovación no es parte de la cultura, las ideas nuevas han tenido cabida solamente frente a situaciones de inquietud o inconformismo con una situación, por ejemplo, luego de una crisis. Ej.: Banco Santander “Queremos ser tu banco” en respuesta a ING Direct.
Identificación de problemas u oportunidades: esta quizá sea la fase más comprensiva del proceso, ya que puede ocurrir tanto que se identifiquen problemas dentro de la empresa, en el mercado o con los consumidores, como oportunidades al observar necesidades insatisfechas por el mercado. Aquí la capacidad de observación de los individuos y/o de la empresa y la sistematización del aprendizaje juegan un papel fundamental.
Imaginación: decía Albert Einstein que la imaginación es más importante que el conocimiento y desde mi experiencia en el proceso de creación, la imaginación es crucial. Si bien comúnmente se cree que la imaginación pertenece casi exclusivamente a las “mentes creativas”, en la empresa es posible crear las condiciones necesarias para causar un cambio en la manera en que el individuo procesa la información para así despertar un estado de conciencia diferente que provoque imaginar nuevas soluciones.
Investigación: una vez imaginada la solución, la fase de investigación es clave para el desarrollo de innovaciones rentables. No hay que olvidar que la innovación es una estrategia y no un objetivo en sí mismo, por lo que imaginada la solución para maximizar las posibilidades de éxito es preciso analizar su receptividad en el mercado.
Inteligencia + intuición: los datos que ofrezca la investigación se valoran, intentando determinar la viabilidad del negocio y su probabilidad de éxito. Sin embargo, no hay que olvidarse que “innovar” significa hacer algo diferente y ello conlleva riesgos. Por ello, a la hora de tomar decisiones con respecto a la innovación, tanto la inteligencia como la intuición tienen un papel similar.
Inversión: fase en la que se determina el monto de la inversión a realizar y se asignan los recursos necesarios para que el proyecto se complete en su totalidad.
Implementación: frecuentemente cuando un producto o servicio falla en el mercado, el fracaso se le atribuye al producto o servicio en sí. Sin embargo, la mejor idea si está mal implementada tiene una gran probabilidad de fracaso. Por el contrario, productos o servicios sin ninguna originalidad en su esencia pero con planes comerciales y de marketing rompedores, han logrado acaparar categorías. El mejor ejemplo es el ipod, en la categoría de los reproductores mp3.

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